miércoles, 21 de marzo de 2018

OLIVER TWIST

GUÍA DE LECTURA: Oliver Twist, Charles Dickens.




Para analizar la novela, vamos a ir comentando en clase los siguientes aspectos:

1.     ACCIÓN.
-       Novela de aprendizaje.
-       Temas:
1.     El mundo de la delincuencia y la codicia.
2.     Crítica a la situación de la infancia, especialmente en los orfanatos (hambre, castigos, profesores crueles…), el trabajo infantil, enfermedades…
3.     Crítica a la policía y el sistema de justicia.
4.     Los malos tratos sobre la mujer.
5.     El sentimiento de remordimiento-castigo.
6.     La bondad y la solidaridad frente al individualismo capitalista. 


-       Capítulos y estructura.
-       Planteamiento-Nudo-Desenlace (tipo de final, de acuerdo con loa demanda del público).

2.     PERSONAJES
F    Fíjate tanto en sus descripciones físicas como en su carácter, comportamientos y lenguaje. Podemos clasificar al amplio número de personajes en varios grupos: 

-       Oliver: nacimiento, evolución y aprendizaje, descubrimiento de su verdadero origen… Rasgos de su carácter.
-       Los benefactores, personajes "idealizados": señor Brownlow, Rose y la señora Maylie.
-       El mundo de los ladrones y delincuentes: Fagin (su carácter, marcado quizás por cierto antisemitismo) y los chicos, Sikes (su trayectoria y su final), Monks (su verdadera identidad)…
-       El mundo de los orfanatos: la señora Mann, el señor Bumble, la señora Corney, etc.
-       Los amos: el sepulturero Sowberry (y su ayudante, Noah Claypole)
-       Personajes complejos: Nancy (análisis desde un punto de vista psicológico, no es completamente buena ni mala).

3.     ESPACIO.
-       Oposición entre campo y ciudad: visión de ambos espacios desde el punto de vista de Oliver.
-       Londres: descripción del espacio urbano y su influjo sobre los personajes.
-       Lugares significativos: casa de Fagin, puente de Londres (simbolismo de este lugar), la isla de Jacob, el orfanato…

4.     TIEMPO.
-       Referencias a la época contemporánea: industrialización.

5. NARRADOR.
-       Narrador omnisciente y subjetivo: interpelaciones a los lectores, presencia en el texto, continua ironía...
-       Diálogos: reflejo del habla coloquial de los personajes más bajos (ej. diálogos en la casa de Fagin entre los jóvenes ladrones y hasta vulgar.)

6. INTERPRETACIONES Y OPINIÓN PERSONALES.
-       Elementos realistas y naturalistas en la novela. Crítica a los prejuicios victorianos sobre los pobres, considerando la pobreza y los vicios elementos conectados, además de hereditarios. ¿De qué forma aparece en la obra?

-       Componente sentimental.

martes, 20 de marzo de 2018

REALISMO INGLÉS: Charles Dickens

LA NARRATIVA REALISTA DE CHARLES DICKENS.



Dickens tuvo una infancia marcada por la ruina de su familia, que le lleva a trabajar desde pequeño en una imprenta. Desde ahí, se lanzó a su labor literaria siempre ligada al periodismo.

Publicó la mayor parte de su obra por entregas mensuales en la prensa de la época, lo cual conlleva ciertos condicionantes:
1.     Estructura itinerante / suspense (al final del capítulo).
2.     Novelas extensas.
3.     Final feliz, por exigencias del público, a pesar del tono  y el sufrimiento del resto de la narración.


La obra de Dickens se caracteriza por dos aspectos complementarios:
- El sentimentalismo, una intensa emotividad.
- La crítica realista y dura a la sociedad victoriana y, en particular, de las insoportables condiciones de vida de gran parte de la población (las clases más desfavorecidas y, especialmente, la infancia.)

Por otro lado, algunas de sus novelas se instalan en la tradición de la novela de aprendizaje.
En ellas, denuncia los abusos e injusticias sociales a través de protagonistas que son niños desvalidos, con una infancia desafortunada, que tienen que hacerse camino en los bajos fondos de la sociedad como pícaros. Estamos, pues, ante una vuelta a la novela picaresca de la literatura española de los siglos XVI y XVII.
A pesar de los sufrimientos (sórdidos orfanatos, crueles padrastros, amos avaros…), al final la bondad y generosidad de algunas personas consiguen “salvarlos” de un final desgraciado.

Así ocurre en:

Grandes esperanzas:


Cuenta la historia de Pip, un huérfano que, de niño, ayuda a un preso que ha escapado de un barco-prisión. Más tarde, un misterioso benefactor le ofrece la oportunidad de estudiar y convertirse en un caballero. El benefactor resulta ser el convicto al que socorre.


Me adentré en el aprendizaje del alfabeto como si este fuese una zarzamora, ya que cada letra me producía considerables quebraderos de cabeza y arañazos. Después, caí presa de esos ladrones, los nueve guarismos, que cada noche parecían idear algo nuevo para disfrazarse y conseguir confundirme. Aun así, finalmente comencé, de forma obtusa y tentativa, a leer, escribir y contar, si bien grado ínfimo.
Una noche estaba sentado en el rincón de la chimenea con mi pizarrín, haciendo grandes esfuerzos para escribir una carta a Joe. Creo que debía de ser un año entero después de nuestra persecución por las marismas, pues ya había pasado mucho tiempo, volvía a ser invierno y hacía una fuerte helada. Con un alfabeto a mis pies delante del hogar para poder consultarlo, al cabo de una hora o dos conseguí escribir la siguiente epístola llena de borrones:
“Mi qerido jo espero qe estes bien i qe pronto podre enseñarte jo i entonces seremos mu felices i cuando sea tu aprendis jo nos divertiremos un monton pip”
No había ninguna necesidad (…) de que me comunicara por carta con Joe, ya que este estaba sentado a mi lado y nos encontrábamos solos. No obstante, le entregué esa comunicación escrita, con pizarrín y todo, que él recibió como un prodigio de erudición:
-¡Pero, Pip, amigo mío! –exclamó abriendo sus ojos azules de par en par-. ¡ Si estás hecho todo un sabio! (…)
- ¿Y por qué no fuiste a la escuela, Joe, cuando eras pequeño como yo?
- Bueno, Pip –dijo él cogiendo el atizador y disponiéndose a realizar la que era su tarea habitual cuando estaba pensativo, que consistía en avivar lentamente las brasas-, pues te lo voy a explicar. Mi padre se dio a la bebida y, cuando estaba borracho, se ponía a golpear a mi madre de la forma más despiadada. Era lo único que golpeaba, a excepción de los golpes que también me daba a mí, con un vigor que solo era equiparable al vigor con el que golpeaba su yunque. ¿Entiendes lo que te digo, Pip? (…) En consecuencia, mi madre y yo nos escapamos varias veces de casa, y entonces mi madre tenía que ponerse a trabajar y me decía: “Ahora, Joe, Dios mediante, vas a ir a la escuela, hijo mío”, y me mandaba a una. Pero mi padre tenía tan buen corazón que no podía vivir sin nosotros, así que nos buscaba hasta que nos encontraba y, acompañado de un gentío enorme, montaba tal escándalo en las casas en que nos alojábamos que se veían obligados a desatenderse de nosotros y entregarnos a él. Y entonces nos llevaba a casa y nos volvía a pegar. Lo cual, Pip –dijo deteniendo su meditabundo avivamiento del fuego y mirándome-, fue un impedimento para mi educación.


                                   
David Copperfield.


1.     Novela de elementos autobiográficos narrada en 1ª persona.
2.     Componente sentimental.
3.     Novela de aprendizaje: infancia / adolescencia.
4.     Descripción de los periodos difíciles del personaje.

RESUMEN.
-       Huérfano de padre.
-       Maltratado en un internado.
-       Trabaja como chico de almacén --à decide escaparse.
-       Vive con su tía abuela, la señorita Betsey (personaje de la protectora o alma caritativa, semejante a las figuras protectoras de Oliver Twist). Trabaja y sigue con su educación.
-       Trabaja como funcionario judicial en Londres.
-       Relación con Agnes.
-       Matrimonio con Dora, hija del bufete de abogados para el que trabaja  -à infeliz.
-       Muerte de Dora y matrimonio final con Agnes.

Conozco el mundo bastante bien, y he perdido la facultad de sorprenderme por nada; pero no puedo comprender cómo tuvieron valor para desprenderse de mí contando yo tan pocos años. Parece extraño que, dadas mis facultades de muchacho despejado, activo y servicial, nadie hiciera la menor cosa en beneficio mío; pero así fue, y a los diez años entré como simple jornalero al servicio de la casa Murdstone y Grimby, situada en Blackfriars, al lado del río, en un edificio antiguo, con muelle propio que se llenaba de agua al subir la marea, convirtiéndose en un cenagal cuando bajaba. En las cuevas y sótanos de la casa había tal enjambre de ratas, que todavía hoy me estremezco al recordar aquel espectáculo, como lo vi el primer día, cuando entré allí de la mano de Quinion. (…)
Éramos tres o cuatro, contándome a mí. Me habían colocado en un rincón del almacén, donde mister Quinion podía desde su despacho verme a través de la ventana. Allí, el primer día que debía empezar la vida por mi propia cuenta me enviaron al mayor de mis compañeros a enseñarme lo que debía hacer. (…) No hay palabras para expresar la agonía que me produjo la sociedad de aquellos muchachos, y el decaimiento que se apoderó de mí al ver frustrarse las esperanzas que había abrigado de ser un hombre ilustrado y distinguido. (…)

Sé que no exagero, ni aun inconsciente o involuntariamente, la escasez de mis recursos y las dificultades de mi vida. Sé que si mister Quinion me daba alguna vez una propina la gastaba en comer o en tomar el té. Sé que trabajaba desde por la mañana hasta la noche entre hombres y niños de la clase más baja y hecho un desarrapado. Sé que vagaba por aquellas calles con hambre y mal vestido. Y sé que sin la misericordia de Dios estaba tan abandonado, que podía haberme convertido en un ladrón o hacerme un vagabundo.


lunes, 19 de marzo de 2018

REALISMO FRANCÉS: Madame Bovary

MADAME BOVARY. TEXTOS.

EMMA. Descripción de la protagonista y sus sueños de grandeza, en contraste con el inmovilismo y lo prosaico que la rodea.

Lo primero que hacía era mirar a su alrededor, para ver si había cambiado algo desde su última visita al lugar. Todo estaba igual que siempre; las digitales y los alhelíes en su sitio; cubiertos de ortigas los gruesos peñascos y a lo largo de las tres ventanas, con sus postigos siempre cerrados y pudriéndose en sus goznes enmohecidos, las marañas de líquenes. Su pensamiento, sin rumbo fijo al principio, vagaba al azar, como su galguilla, que describía círculos por la campiña, ladrando a las mariposas amarillas, persiguiendo a las musarañas o mordisqueando las amapolas a la orilla de un trigal. Luego, poco a poco, sus ideales comenzaban a tomar cuerpo y, sentada en el césped y removiéndolo levemente con la contera de su sombrilla, Emma se repetía una y otra vez:
-¿Por qué me habré casado, Dios mío?
Se preguntaba entonces si por cualquier otra combinación del azar no le habría sido posible encontrar otro hombre, e intentaba imaginar cuáles habrían sido esos acontecimientos no acaecidos, aquella otra vida, aquel marido que no le fue dado conocer. Pues lo cierto es que ninguno de ellos se parecía al suyo. Hubiera podido ser guapo, inteligente, distinguido, atractivo, tal y como eran seguramente los que se habían casado con sus antiguas compañeras de colegio. ¿Qué harían ellas ahora? En la ciudad, con el tumulto de las calles, el barullo de los teatros y el esplendor de los bailes, llevarían una de esas existencias en las que el corazón se dilata y se exaltan los sentidos. En cambio, la suya era una vida fría como un desván cuyo tragaluz da al norte y donde el hastío, araña silenciosa, tejía su tela en la sombra por todos los rincones de su corazón.

Emma Bovary se ha dicho que tiene mucho de personaje quijotesco: Don Quijote fue un inadaptado a la vida por culpa de su imaginación y de ciertas lecturas. La tragedia de Emma consiste en intentar vivir sus sueños románticos (por su afición a las lecturas románticas) en una realidad mediocre.



 De la caracterización del personaje protagonista, surgió el término bovarismo.
Bovarismo o síndrome de Madame Bovary es el estado de insatisfacción crónica de una persona (especialmente en el campo afectivo o amoroso), producido por el contraste entre sus ilusiones y aspiraciones (a menudo desproporcionadas respecto de sus propias posibilidades) y la realidad, que suele frustrarlas.”


SUICIDIO. La agonía de Emma narrada con la más absoluta objetividad y realismo (el propio Flaubert llegó a experimentar con arsénico para poder describir sus efectos con absoluto rigor).

Gotas de sudor surcaban su cara azulenca, que parecía como fijada en la exhalación de un vapor metálico. Le castañeaban los dientes, los ojos, agrandados, miraban vagamente en torno, y a todas las preguntas respondía con un movimiento de cabeza. (…)
Su pecho empezó a jadear en un estertor acelerado. Le salía toda la lengua fuera de la boca; sus ojos, dando vueltas, palidecían como dos globos de lámpara que se apagan, hasta parecer muerta de no ser por la horrible aceleración de las costillas, sacudidas con un jadeo furioso, como si el alma diera botes para desprenderse.