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domingo, 9 de mayo de 2021

CÁPSULAS LITERARIAS: Nada ocurre dos veces, Wislawa Szymborska



 "En esta escuela del mundo, 

ni siendo malos alumnos 

repetiremos un año, 

un invierno, un verano. 

No es el mismo ningún día, 

no hay dos noches parecidas, 

igual mirada en los ojos, 

dos besos que se repitan."

WISLAWA SZYMBORSKA. 

sábado, 4 de julio de 2020

WISLAWA SZYMBORSKA


De cada cien personas, las que todo lo saben: cincuenta y dos;
las inseguras a cada paso: casi todo el resto; 
las prontas a ayudar, siempre que no dure mucho: hasta cuarenta y nueve; 
las buenas siempre, porque no pueden ser de otra forma: cuatro, o quizá cinco; 
las capaces de ser felices: como mucho, veintitantas; 
las inofensivas de una en una, pero salvajes en grupo: más de la mitad, seguro;
las crueles cuando las circunstancias obligan, eso mejor no saberlo ni siquiera aproximadamente (...); 
las mortales: cien de cien. 
Cifra que por ahora no sufre ningún cambio.

lunes, 29 de abril de 2019

VA POR TI, CARMEN.

Tú un día me entregaste estos versos:

A ALGUNOS LES GUSTA LA POESÍA 

A algunos, 
es decir, no a todos. 
Ni siquiera a los más, sino a los menos. 
Sin contar las escuelas, donde es obligatoria, 
y a los mismo poetas, 
serán dos de cada mil personas.

Les gusta, 
como también les gusta la sopa de fideos, 
como les gustan los cumplidos y el color azul, 
como les gusta la vieja bufanda, 
como les gusta salirse con la suya, 
como les gusta acariciar al perro.

La poesía, 
pero qué es la poesía.
Más de una insegura respuesta
se ha dado a esta pregunta.
Y yo no sé, y sigo sin saber, y a esto me aferro
como a un oportuno pasamanos. 

Wisława Szymborska







Hoy yo, quiero entregarte estos otros:

A LA MUERTE SIN EXAGERAR.

No entiende de bromas,
de estrellas, de puentes,
de tejer, de minería, de cultivar la tierra,
de construir buques, de hacer pasteles.

En nuestras conversaciones
sobre los planes para mañana
mete su última palabra
que no viene al caso.

No sabe ni de aquello
directamente relacionado con su oficio:
ni cavar una tumba,
ni improvisar un ataúd,
ni recoger después de trabajar.

Ocupada en matar,
lo hace torpemente,
sin método, sin habilidad.
Como si con cada uno de nosotros
apenas empezara a aprender.

De acuerdo, tiene éxitos,
pero ¡cuántos fracasos,
cuántos golpes fallidos
y cuántos nuevos intentos!

A veces le faltan las fuerzas
para derribar una mosca en el aire.
Con más de una oruga
pierde la carrera de arrastrarse.

(...)

No bastan las malas intenciones,
e incluso nuestra ayuda con guerras y revueltas
es, por ahora, insuficiente.

Los corazones golpean en los huevos.
Crecen los esqueletos de los bebés.
Las semillas consiguen sus dos primeras hojas,
y a menudo se convierten incluso en altos árboles en el horizonte.

(...)

No hay vida
que, aunque sólo por un instante,
no sea inmortal.

La muerte
siempre llega con ese instante de retraso.

En vano sacude la manija
de esa puerta invisible.
Lo vivido
ya no se lo puede llevar.


Wislawa Szymborska.